Madrid, 29 de junio de 2026 – El estudio revela una mayor complejidad en las decisiones de inversión en equipamiento, debido a las restricciones de capital, la evolución tecnológica y la gestión del ciclo de vida de los activos. Estas conclusiones se basan en los resultados del estudio de BNP Paribas Leasing Solutions, filial del Grupo BNP Paribas especializada en financiación de activos empresariales. 

  • El 87 % de los directivos empresariales consultados señala que el capital inmovilizado en activos físicos ha limitado su capacidad de crecimiento. 
  • En el caso de liberar activos, lo reinvertirían en iniciativas de sostenibilidad (33 %), en expansión de mercado y transformación digital (32 %) y en innovación (31 %). 
  • Un 95 % de los directivos afirma que los equipos se vuelven obsoletos más rápido que hace cinco años, mientras que el 43 % señala que, al menos en ocasiones, los equipos quedan obsoletos antes de generar un retorno completo de la inversión. El 64 % afirma que la incertidumbre tecnológica está retrasando las decisiones de inversión de capital. 
  • La mitad de los directivos considera que los modelos tradicionales de inversión de capital exponen a sus organizaciones a riesgos financieros innecesarios. 
  • El 87 % afirma que gestionar el final de vida útil de los equipos en propiedad supone un reto, mientras que el 68 % asegura que la facilidad de reacondicionamiento, reutilización, reciclaje o eliminación influye en sus decisiones de compra. 

BNP Paribas Leasing Solutions ha publicado el informe «Perspectiva europea del equipamiento empresarial 2026», basado en una encuesta realizada en diciembre de 2025 por Censuswide entre más de 1.000 altos directivos de once países europeos -España, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia, Suecia, Suiza y Reino Unido-. 

Este estudio analiza cómo las empresas afrontan las decisiones de inversión en equipamiento, incluyendo la financiación, la percepción de la propiedad en relación con la competitividad y la influencia de las consideraciones sobre el ciclo de vida en las estrategias de adquisición. Asimismo, examina la percepción del leasing, el renting y otros modelos basados en el uso, así como las principales barreras para su adopción. El ámbito del estudio abarca sectores intensivos en equipamiento como la agricultura, la construcción, el transporte y la logística, la tecnología, el sector médico y las energías renovables. 

Los resultados muestran que la toma de decisiones sobre equipamiento se ha vuelto más compleja, al requerir que las organizaciones equilibren los beneficios de la propiedad con restricciones de capital, riesgos tecnológicos y la gestión del ciclo de vida de los activos. 

En un entorno caracterizado por el encarecimiento de la financiación, la persistencia de presiones inflacionarias y la incertidumbre geopolítica, el estudio revela que los líderes empresariales enfrentan desafíos crecientes a la hora de tomar decisiones de asignación de capital a largo plazo.  

El capital inmovilizado en activos puede limitar el crecimiento 

Los resultados sugieren que las restricciones de capital no son un desafío aislado. El 87 % de los directivos encuestados — el 84 % en el caso de España— afirma que el capital inmovilizado en activos físicos ha limitado su capacidad de crecimiento. Un problema que está ampliamente extendido entre las organizaciones intensivas en equipamiento. 

Los resultados indican que, si las empresas liberaran capital vinculado a activos físicos, el 33 % afirma que priorizaría la sostenibilidad; un 32%, la expansión del mercado y la transformación digital; y un 31 %, la innovación y la I+D. En España, el 31% afirma que priorizaría la tecnología como principal destino de la inversión. 

La adopción del uso está integrada, pero tiene margen de crecimiento  

Los modelos basados en el uso ya están consolidados en muchas empresas: el 45% del total de directivos consultados -el 48% en el caso de España- financia al menos una cuarta parte de su equipamiento a través de soluciones como leasing, renting u otras modalidades que incorporan flexibilidad en el ciclo de vida o la devolución del activo. Los resultados sugieren que la adopción sigue siendo desigual. 

El equipamiento se está quedando obsoleto de manera más rápida 

El estudio también destaca la creciente presión derivada de la aceleración de los ciclos tecnológicos. 

El 95 % de los encuestados -el 89 % en España- afirma que los equipos se vuelven obsoletos más rápidamente que hace cinco años. 

Asimismo, el 43 % de los encuestados -y el 36 % en el caso de España- afirma que los equipos quedan obsoletos, al menos ocasionalmente, antes de generar un retorno completo de la inversión. El 64 % asegura que la incertidumbre sobre las tecnologías futuras está retrasando las decisiones de inversión de capital -88 % en el caso de España-. 

Estos resultados apuntan a una creciente tensión para las organizaciones: comprometer capital hoy y correr el riesgo de que los activos queden obsoletos antes de lo previsto, o retrasar la inversión y arriesgarse a frenar la innovación y la competitividad. 

Las empresas se están replanteando el equilibrio 

La mitad de los encuestados afirma que los modelos tradicionales de inversión de capital exponen a sus organizaciones a riesgos financieros innecesarios. Además, el 58 % de los directivos encuestados a nivel global, y también el 58 % de los encuestados en España, afirma que un mayor acceso al equipamiento mediante soluciones flexibles como el leasing o los modelos basados en el uso mejoraría el rendimiento de su empresa. 

Estos resultados sugieren una reevaluación del equilibrio entre la propiedad y los enfoques más flexibles, al tiempo que subrayan que la propiedad sigue siendo un factor relevante en las estrategias corporativas. Más que un abandono total de los activos fijos, los datos apuntan a una reconsideración de cómo se utilizan la propiedad y los modelos alternativos. 

Gestionar el equipamiento a lo largo de todo su ciclo de vida es cada vez más complejo 

Además de las presiones financieras y tecnológicas, en el informe se señala un desafío operativo creciente relacionado con la gestión del final de vida de los equipos. Casi nueve de cada diez directivos, el 87 % de los encuestados -y el 82 % en el caso de España- afirman que gestionar el final de la vida útil de los equipos en propiedad supone un reto. El 68% a nivel global -y el 91 % en el caso de España- asegura que la facilidad de reacondicionamiento, reutilización, reciclaje o eliminación influye en las decisiones de compra. 

Los resultados sugieren que los líderes empresariales otorgan una importancia creciente no solo a las decisiones de adquisición y financiación, sino también a cómo se gestionan los equipos a lo largo de todo su ciclo de vida, en un contexto de mayores exigencias regulatorias, supervisión en materia de sostenibilidad y complejidad operativa. 

Clément Perrin, CEO de BNP Paribas Leasing Solutions en Iberia, señala: “Se observa una evolución progresiva desde modelos basados exclusivamente en la propiedad hacia enfoques más orientados al uso. Este cambio no implica una sustitución directa, sino una diversificación de las modalidades de acceso a los activos, en función de las necesidades operativas, financieras y sectoriales de las empresas”. 

Clément Perrin añade: “Las empresas españolas están demostrando una capacidad notable para adaptar sus estrategias, integrando la flexibilidad y la circularidad como elementos fundamentales para mantener su competitividad y sostenibilidad en el futuro. 

Descubre el informe completo: Perspectiva europea del equipamiento empresarial 2026

Acerca de BNP Paribas Leasing Solutions 

BNP Paribas Leasing Solutions ofrece soluciones de financiación de equipamiento eficientes en capital para sectores clave como la agricultura, la construcción, el transporte, el sector industrial, las TIC, el sector médico y las tecnologías verdes. Con 70 años de experiencia, la compañía apoya a socios y clientes gracias a su profundo conocimiento del mercado, experiencia en activos y servicios de asesoramiento para impulsar el crecimiento, la transformación y la transición hacia una economía circular baja en carbono. En 2025, BNP Paribas Leasing Solutions financió activos por valor de 15.500 millones de euros y gestiona una cartera de activos en leasing de 38.800 millones de euros. Presente en 18 países de Europa y Turquía y con más de 3.000 empleados, la compañía también ofrece soluciones de vendor finance en Estados Unidos y Canadá en colaboración con Bank of Montreal, y en China a través de una joint venture con Jiangsu Financial Leasing. BNP Paribas Leasing Solutions es una filial íntegramente participada por BNP Paribas y opera dentro de la división Commercial, Personal Banking & Services del Grupo. 

Para más información, visite leasingsolutions.bnpparibas.es/   

En BNP Paribas Leasing Solutions, nuestro objetivo es claro: impulsar la economía circular para preservar el mundo que compartimos.


No se trata de una declaración de sostenibilidad añadida a nuestra estrategia empresarial. Refleja nuestra visión sobre la evolución de los mercados de equipamiento y los ámbitos en los que se creará valor a largo plazo.

En Europa y más allá, las expectativas están cambiando. Los clientes buscan flexibilidad. Los organismos reguladores exigen ciclos de vida de los productos más largos. Los mercados de segunda mano se están estructurando cada vez más. Se espera que los equipos ofrezcan un rendimiento constante a lo largo del tiempo, y no solo en el momento de la compra.

Para los fabricantes y proveedores, esto plantea una cuestión estratégica:

¿Cómo diseñar modelos de negocio que permitan mantener la productividad de los activos durante más tiempo, al tiempo que se protegen los márgenes y se refuerzan las relaciones con los clientes?

Las ventas tradicionales de equipos se basan en la transferencia de propiedad. Sin embargo, la propiedad no siempre es la prioridad de los clientes. Cada vez más, buscan:

  • Acceso en lugar de inversión de capital
  • Costes mensuales predecibles
  • Disponibilidad y servicio garantizados
  • Flexibilidad para actualizar o ampliar

Los modelos basados en el uso y el alquiler responden directamente a estas necesidades. También permiten a fabricantes y distribuidores:

  • Mantener la conexión con los activos más allá de la primera entrega
  • Optimizar la organización de los circuitos de reacondicionamiento y segunda vida
  • Conservar una mayor visibilidad sobre el valor residual
  • Generar flujos de ingresos recurrentes

No se trata de teoría. Es una lógica comercial alineada con la realidad del mercado.

El leasing como palanca estratégica

El leasing suele percibirse como una solución de financiación que apoya las ventas. Sin embargo, desde la perspectiva de la economía circular, su potencial es más amplio. Estructurado de forma adecuada, el leasing se convierte en un marco que permite:

  • Programas de uso y alquiler
  • Recogida y redistribución
  • Extensión del ciclo de vida
  • Remarketing profesional

Crea continuidad entre el primer uso y los usos posteriores. Es esta continuidad la que hace operativa la circularidad, y no un simple ideal.

Colaborar con los fabricantes para hacerlo realidad

Para implementar la economía circular, es necesario alinear todo el ecosistema de equipos.

Nuestro papel es trabajar junto a fabricantes, distribuidores y redes de concesionarios para desarrollar modelos que sean:

  • Comercialmente viables
  • Operativamente gestionables
  • Adaptables a distintos mercados

Esto incluye apoyar:

  • Ofertas de leasing basadas en el uso
  • Estrategias de reacondicionamiento
  • Despliegue estructurado de la segunda vida
  • Visibilidad de los datos a lo largo de todo el ciclo de vida de los activos

A través de asociaciones con fabricantes y proveedores de equipos, así como de nuestra colaboración con BNP Paribas 3 Step IT, contribuimos a modelos que integran financiación, gestión de activos y capacidades de reacondicionamiento.

Estas iniciativas no se presentan como soluciones completas. Son pasos estructurados hacia ciclos de vida de los equipos más controlados y sostenibles.

Una oportunidad de liderazgo

La transición hacia modelos circulares no se producirá de manera uniforme en todos los sectores. Algunos fabricantes avanzarán con cautela. Otros probarán enfoques híbridos. Unos pocos definirán los estándares que otros seguirán. Aquellos que integren rápidamente el uso, la gestión del ciclo de vida y la redistribución estructurada en su estrategia comercial pueden:

  • Diferenciar su oferta
  • Reforzar el valor a largo plazo para el cliente
  • Mejorar el control de los canales de distribución de equipos de segunda mano
  • Posicionarse de forma creíble en un mercado que valora cada vez más la eficiencia de los recursos

La economía circular no se materializa mediante declaraciones. Se construye a través de decisiones operativas.

El propósito en acción

Nuestro compromiso de impulsar la economía circular significa centrarnos en aquello sobre lo que podemos influir:

  • Diseñar soluciones de financiación que fomenten el uso
  • Apoyar a socios dispuestos a prolongar el ciclo de vida de los activos
  • Crear estructuras que permitan extender la vida útil productiva de los equipos

No afirmamos que la economía circular ya sea una realidad. Pero estamos convencidos de que se hará efectiva gracias a la colaboración concreta entre fabricantes, proveedores y socios financieros dispuestos a evolucionar. Y estamos comprometidos a ser uno de esos socios.


Un reciente informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente ha revisado la evidencia disponible sobre cómo las estrategias de economía circular contribuyen a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Una de sus aportaciones más útiles no es una cifra, sino un marco de análisis: el impacto se produce antes, durante y después del uso.

Para los directivos empresariales, esto tiene menos que ver con los discursos sobre sostenibilidad y más con la forma en que los activos generan valor a lo largo del tiempo. La economía circular no se limita al reciclaje. Abarca el diseño de los productos, el nivel de utilización que alcanzan y lo que sucede con ellos una vez que termina su primer ciclo de vida. Estas etapas están cada vez más interconectadas desde una perspectiva comercial.

Antes del uso: diseño, configuración, coste y rendimiento

Una parte significativa del coste de producción y del impacto ambiental de un producto se determina durante las fases de diseño y fabricación. Las decisiones relacionadas con la durabilidad, la reparabilidad, la modularidad y la eficiencia en el uso de materiales influyen directamente en la disponibilidad, los costes de mantenimiento y la frecuencia de sustitución. Los fabricantes ya se enfrentan a la volatilidad de las cadenas de suministro, a restricciones de materiales y a una creciente presión regulatoria. Diseñar productos más duraderos y actualizables, en lugar de reemplazables, se está convirtiendo en una cuestión de competitividad.

Los modelos de negocio también influyen en este aspecto. Cuando el valor se genera a lo largo del tiempo en lugar de capturarse únicamente en el momento de la venta, la durabilidad y la facilidad de mantenimiento se convierten en ventajas comerciales significativas.

Durante el uso: la utilización es una cuestión de eficiencia

La fase de uso suele pasar desapercibida en los debates de dirección, a pesar de que es donde se concentran muchas ineficiencias operativas. En numerosos sectores, los activos se utilizan por debajo de su capacidad, se sustituyen prematuramente, reciben un mantenimiento irregular y están desvinculados de una planificación estructurada de su ciclo de vida.

Desde una perspectiva de gestión, esto se traduce en capital inmovilizado y costes evitables. Los enfoques basados en el uso —como el alquiler, el producto como servicio y los contratos basados en el rendimiento— desplazan la atención de la propiedad a los resultados. En lugar de preguntarse «¿Quién posee el activo?», la cuestión pasa a ser «¿Con qué eficacia genera valor?».

Un mayor índice de utilización reduce la cantidad de activos necesarios para alcanzar el mismo nivel de rendimiento. Una vida útil más prolongada disminuye la frecuencia de las sustituciones y las interrupciones del servicio. Un mantenimiento estructurado mejora la fiabilidad y la productividad. Las investigaciones analizadas por la Agencia Europea de Medio Ambiente sugieren que estos cambios pueden contribuir a reducir las emisiones al disminuir la demanda de nueva producción. Sin embargo, incluso dejando de lado la cuestión climática, la lógica empresarial sigue siendo válida: un mejor aprovechamiento de los recursos mejora la eficiencia del capital y la resiliencia operativa. Cualquier reducción de emisiones es una consecuencia de una mayor productividad de los activos, no el objetivo principal en sí mismo

Después del uso: la recuperación depende de decisiones tomadas anteriormente

El reciclaje y la valorización siguen siendo importantes, pero rara vez compensan una utilización ineficiente en etapas anteriores. Los resultados al final de la vida útil pueden depender de múltiples factores, entre ellos:

  • Si se han registrado y supervisado los datos sobre el estado y el uso del producto.
  • Si el producto fue diseñado para ser reacondicionado o desmontado.
  • Si existen aplicaciones secundarias para el activo.

Cuando los activos se gestionan dentro de marcos estructurados donde el mantenimiento y el estado se supervisan de forma continua, su reacondicionamiento y reutilización se vuelven mucho más viables. Para el usuario, esto se traduce en transiciones más fluidas, menos interrupciones operativas y una planificación de activos más predecible. Una vez más, el principal beneficio empresarial es la continuidad y la eficiencia. Los beneficios ambientales derivan de la reducción de la necesidad de fabricar nuevos productos para sustituir aquellos que se descartan prematuramente.

Conectar las fases: por qué el modelo de negocio importa

El marco de análisis del ciclo de vida de la AEMA pone de relieve un aspecto práctico: las tres fases se refuerzan mutuamente.

  • El diseño influye en la longevidad.
  • El uso influye en la demanda de sustitución.
  • La trazabilidad influye en las opciones de reutilización y redistribución.

Los modelos basados en el uso actúan principalmente durante la fase de utilización, pero también influyen en las demás etapas. Cuando los ingresos dependen del rendimiento a lo largo del tiempo, se incentiva más el diseño duradero, el mantenimiento pasa a ser estructurado en lugar de reactivo y la planificación de los activos se basa en el ciclo de vida en lugar de centrarse únicamente en las transacciones.

Esta alineación no reduce automáticamente las emisiones. Los resultados dependen de las características de cada sector, de los sistemas energéticos y del comportamiento de los usuarios. Sin embargo, crea condiciones que hacen más probable una reducción del consumo de materias primas y, por tanto, de las emisiones asociadas a la producción inicial. Para la alta dirección, esto se traduce en una mayor productividad de los activos, menos tiempos de inactividad operativa y una colaboración más estrecha con los proveedores. La dimensión climática se integra cada vez más en estas decisiones operativas en lugar de abordarse como una cuestión separada.

Una perspectiva práctica

Los debates sobre economía circular pueden volverse rápidamente abstractos. La pregunta más relevante para los directivos es sencilla: ¿Cómo extraer más valor de los activos que ya están en circulación?

  • ¿Prolongando su vida útil dos o tres años más?
  • ¿Aumentando su nivel de utilización entre distintos segmentos de clientes?
  • ¿Diseñando productos que puedan actualizarse en lugar de sustituirse?

Se trata de decisiones operativas con consecuencias financieras directas. Las investigaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente indican que, cuando se aplican a gran escala, estos cambios también pueden contribuir a la reducción de emisiones. La magnitud de ese impacto variará y debe medirse, no asumirse.

Ningún modelo garantiza por sí solo los resultados deseados. Lo esencial es integrar la perspectiva del ciclo de vida en los procesos de toma de decisiones empresariales. En este sentido, la economía circular tiene menos que ver con la gestión de residuos y más con la estrategia de activos. Y, en muchos sectores, este debate ya está pasando de los equipos de sostenibilidad a los consejos de administración.

[París, Francia – 14 de abril de 2026]

BNP Paribas Leasing Solutions, uno de los principales actores en la financiación de equipamiento profesional, ha firmado un acuerdo con Carrier, líder mundial en soluciones inteligentes de energía y climatización, para establecer una alianza estratégica de financiación a escala europea. Este acuerdo sienta las bases de una colaboración financiera multinacional destinada a apoyar a los clientes profesionales de Carrier en el desarrollo de sus proyectos.

En virtud de este acuerdo, BNP Paribas Leasing Solutions y Carrier ofrecerán soluciones de renting financiero y leasing para equipos comerciales de climatización (HVAC), incluidas bombas de calor, enfriadoras, calderas y unidades de tratamiento de aire. Esta colaboración permitirá a las filiales europeas de Carrier suministrar estos equipos a los usuarios finales ofreciéndoles opciones de financiación ventajosas.

Ante el aumento de los costes energéticos, la creciente presión regulatoria y la necesidad de acelerar la transición hacia sistemas más eficientes energéticamente y electrificados, el acceso a soluciones de financiación flexibles se está convirtiendo en un factor clave para el éxito de las empresas europeas.

Esta alianza abarca importantes mercados europeos como Alemania, Francia, Reino Unido, España, Portugal, Italia, Austria, Bélgica, Países Bajos y Polonia, con posibilidad de ampliarse a otros países de la UE en el futuro.

Declaración de BNP Paribas Leasing Solutions
«Estamos orgullosos de asociarnos con Carrier para hacer que los equipos de alta calidad y eficiencia energética sean más accesibles en toda Europa. Este acuerdo demuestra cómo una financiación innovadora puede apoyar el crecimiento empresarial al tiempo que contribuye a los objetivos de sostenibilidad», declaró Pascale Favre, directora general de la División de Leasing Tecnológico de BNP Paribas Leasing Solutions.

Declaración de Carrier
«Este acuerdo permite a Carrier desplegar sistemas HVAC avanzados mediante soluciones de leasing para nuestros clientes, acelerando así la adopción de tecnologías más eficientes energéticamente en toda Europa», afirmó Marc Eckerhall, director ejecutivo de Servicios y Posventa de Climate Solutions Europe de Carrier.

– FIN –

Acerca de BNP Paribas Leasing Solutions
BNP Paribas Leasing Solutions ofrece soluciones optimizadas de financiación de equipamiento profesional en sectores clave como la agricultura, la construcción, el transporte, la manutención, las TIC, la salud y las tecnologías verdes. Con 70 años de experiencia, se apoya en su conocimiento del mercado, su profunda experiencia en activos y sus servicios de asesoramiento para acompañar el crecimiento, la transformación y la transición hacia una economía circular baja en carbono de sus socios y clientes.

Para más información, visite el sitio web de BNP Paribas Leasing Solutions⁠

Acerca de Carrier
Fundada por el inventor del aire acondicionado moderno, Carrier es líder mundial en tecnologías de calefacción, climatización, plataformas digitales y sistemas de automatización de edificios. Carrier proporciona soluciones sostenibles que integran productos energéticamente eficientes, sistemas de control y servicios para aplicaciones comerciales, incluidos centros de datos, centros sanitarios, escuelas, centros comerciales, espacios de oficinas y muchos otros entornos.

Carrier forma parte de Carrier Global Corporation, líder mundial en soluciones inteligentes de clima y energía, comprometida con el desarrollo de innovaciones que aportan confort, seguridad y sostenibilidad a la vida cotidiana.

Para más información, visite  www.carrier.com Carrier⁠ o síganos en LinkedIn de Carrier⁠.

Esta razón de ser refleja una ambición. Reconoce tanto la urgencia de los desafíos medioambientales como la responsabilidad de los servicios financieros en el acompañamiento de modelos de producción y consumo más sostenibles. Guía nuestra trayectoria a largo plazo y orienta la forma en que trabajamos con nuestros partners, en un momento en el que muchas organizaciones están replanteando sus modelos de negocio para conciliar rendimiento, resiliencia y sostenibilidad. 

No afirmamos haber “resuelto” la circularidad. Se trata de una ambición y el camino será largo. Avanzamos paso a paso junto a nuestros partners para hacer que las prácticas circulares sean cada vez más maduras, escalables y con mayor impacto en el tiempo. 

¿Qué es la economía circular y por qué es esencial? 

La economía circular es una alternativa eficiente al modelo económico lineal tradicional (extraer, producir, consumir, desechar). Su objetivo es reducir los residuos y el uso de recursos, prolongar la vida útil de los productos y optimizar el uso de los materiales, fomentando la reutilización, el reacondicionamiento y el reciclaje. 

Este nuevo modelo ocupa hoy un lugar central en las prioridades europeas, especialmente a través del Plan de Acción para la Economía Circular de la Comisión Europea, que promueve la prolongación de la vida útil de los productos, la reutilización y el desarrollo de nuevos modelos económicos basados en el uso. 

Este enfoque no es solo un concepto: representa una oportunidad económica significativa, estimada en varios billones de dólares (fuente: Fundación Ellen MacArthur), al tiempo que contribuye a corregir los desequilibrios entre el consumo de recursos y la regeneración de los ecosistemas. 

Para las empresas, esto implica repensar no solo el diseño y la producción de los bienes, sino también su financiación, mantenimiento, uso y recuperación. 

Por qué el uso es más importante que la propiedad

En BNP Paribas Leasing Solutions, consideramos que el uso, más que la propiedad, es una palanca concreta para impulsar la economía circular. 

Cuando los equipos se financian a través de modelos basados en el uso, como el renting o el leasing, la responsabilidad sobre el rendimiento y el valor se comparte a lo largo de todo el ciclo de vida. Esto crea fuertes incentivos para gestionar los activos de manera más activa y sostenible. 

En la práctica, los modelos basados en el uso permiten: 

  • optimizar la utilización de los equipos mediante el seguimiento, el mantenimiento y programas estructurados de servicio, 
  • prolongar la vida útil a través de la reparación, la renovación y la sustitución de componentes en lugar de un reemplazo prematuro, 
  • mejorar la gestión del final del uso facilitando la recuperación de los equipos para su reutilización o reciclaje. 

Sobre todo, estos modelos permiten mantener los activos dentro de marcos de gestión profesional, donde su estado, rendimiento y valor residual puedan gestionarse activamente a lo largo del tiempo. 

Nuestro compromiso traducido en acciones concretas 

Dar vida a nuestro propósito significa trabajar de forma colaborativa en cada etapa de la cadena de valor. 

Hoy nuestra acción se centra en: 

  • acompañar a nuestros partners en el desarrollo de ofertas comerciales basadas en el uso, 
  • integrar la financiación en las estrategias de gestión del ciclo de vida de los activos, 
  • desarrollar mercados secundarios y procesos de recuperación. 

Sabemos que el progreso se basa en la acción colectiva. La circularidad no puede ser impulsada únicamente por las finanzas. Requiere la alineación entre fabricantes, proveedores de servicios, usuarios, recicladores y responsables públicos. Nuestro papel consiste en conectar a estos actores y eliminar las barreras financieras a prácticas más sostenibles. 

Un camino hacia un futuro sostenible y compartido

En BNP Paribas Leasing Solutions hacemos más que financiar equipos. 

Ayudamos a las empresas a adoptar modelos de consumo más sostenibles, donde el valor proviene del rendimiento y la durabilidad, y no del volumen o lo desechable. 

Seguimos reforzando nuestras capacidades. Muchos modelos circulares aún se encuentran en una fase temprana. Los marcos de medición, las infraestructuras y la madurez del mercado continúan evolucionando. Queda mucho por hacer. 

Pero al centrarnos en el uso, las alianzas y la gestión del ciclo de vida, estamos sentando bases concretas para avanzar. 

Nuestra razón de ser refleja este compromiso a largo plazo: 
impulsar la economía circular para un mundo sostenible y compartido, paso a paso, junto a nuestros socios y clientes. 



La transición hacia una economía circular ya no es una aspiración lejana; es una realidad urgente. El ambicioso objetivo de la UE de alcanzar una economía totalmente circular para 2050 exige un cambio fundamental en la forma en que diseñamos, producimos, distribuimos y consumimos bienes. Esto requiere una renovación sistémica, con el desarrollo de nuevas tecnologías, procesos y modelos de negocio innovadores. 

Una de las herramientas más prometedoras en este camino es el Producto como Servicio (PaaS o Product-as-a-Service). Este modelo de negocio innovador ofrece una vía para que las organizaciones adopten e integren la circularidad de forma eficaz en sus operaciones.  

En BNP Paribas Leasing Solutions, exploramos esta oportunidad en profundidad en nuestro último informe, Aprovechando el potencial del modelo Producto como Servicio, que examina el papel que puede desempeñar el PaaS en la transición de una economía lineal a una circular. 


¿Qué es el PaaS?

El PaaS replantea cómo se entregan y consumen los bienes y servicios. Tradicionalmente, los consumidores o empresas compran la propiedad de un producto directamente. Una vez que llega al final de su ciclo de vida, a menudo se desecha, lo cual es característico de una economía lineal de un solo uso. 

En cambio, el PaaS desplaza el enfoque de la propiedad al acceso. En lugar de adquirir el activo, los usuarios pagan por el valor o los beneficios que el producto proporciona. El fabricante o financiador conserva la propiedad durante todo el ciclo de vida del producto, ofreciendo servicios de valor añadido –como mantenimiento, actualizaciones y reciclaje eventual– en una modalidad de suscripción. 

¿Es relevante el PaaS para tu sector?

El potencial del PaaS se extiende a una amplia gama de industrias, ofreciendo ventajas únicas tanto para las empresas como para el medio ambiente: 

  • Agricultura: los agricultores pueden acceder a equipos de alto valor como tractores y cosechadoras mediante modelos de suscripción flexibles, reduciendo los costes iniciales y mejorando el flujo de caja. 
  • Tecnología verde: el PaaS facilita la adopción de tecnologías sostenibles como los vehículos eléctricos (VE) al agrupar la compra del vehículo, la infraestructura de carga y los servicios de mantenimiento en una suscripción predecible. 
  • Transporte: modelos como “Camión como servicio”, donde los operadores pagan por kilómetro recorrido, optimizan el uso del vehículo, reducen el consumo de combustible y mejoran la seguridad mediante telemática avanzada y mantenimiento predictivo. 
  • Sanidad: modelos PaaS para equipos médicos, como las máquinas de resonancia magnética, aseguran una utilización óptima y reducen la carga de inversión inicial para los proveedores de salud. 
  • Tecnología de la información: modelos “Dispositivo como servicio” ofrecen a las empresas acceso a la última tecnología, minimizando los riesgos de obsolescencia del hardware. 
  • Construcción: modelos PaaS para maquinaria pesada permiten a las empresas de construcción acceder a tecnología avanzada sin un gran desembolso inicial. 

Principales desafíos del Product-as-a-Service (PaaS) 

Aunque el potencial del PaaS es significativo, deben abordarse varios desafíos para facilitar su adopción generalizada: 

Desarrollar una infraestructura de datos sólida: La recopilación, el análisis y el intercambio de datos a lo largo de la cadena de valor son cruciales para optimizar los modelos PaaS y medir su impacto ambiental. 

Construir confianza y transparencia: Establecer contratos claros, garantizar la privacidad de los datos y fomentar una comunicación abierta entre proveedores y consumidores son esenciales para generar confianza y relaciones a largo plazo. 

Abordar los marcos regulatorios y legales: Adaptar las regulaciones existentes y desarrollar nuevos marcos que respalden los modelos de negocio circulares y faciliten la transición hacia el PaaS. 

Invertir en habilidades y formación: Desarrollar las habilidades y conocimientos necesarios dentro de la fuerza laboral para diseñar, implementar y gestionar modelos de negocio circulares. 

El Producto como Servicio representa una herramienta poderosa para impulsar la transición hacia una economía circular. Al cambiar el enfoque de la propiedad del producto a la entrega de valor, los modelos PaaS pueden generar beneficios económicos y ambientales significativos. A medida que las empresas y los responsables políticos adopten este enfoque innovador, podremos avanzar hacia un futuro en el que el crecimiento económico esté desvinculado de la degradación ambiental, creando un futuro más sostenible y equitativo para todos. 


El ambicioso objetivo de la Unión Europea de convertirse en el primer continente climáticamente neutro para 2050 ha impulsado a las industrias a transformar sus ofertas de productos, lo que ha dado lugar al desarrollo de numerosas tecnologías verdes, desde vehículos eléctricos hasta sistemas de almacenamiento solar alimentados por baterías. Como uno de los principales contribuyentes a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el sector manufacturero desempeña un papel clave en la transición hacia un futuro con bajas emisiones de carbono. 

En este entorno desafiante, los modelos de producto como servicio (PaaS) pueden empoderar a los fabricantes para fortalecer sus negocios, diversificar sus fuentes de ingresos y ofrecer resultados más sostenibles tanto para sus clientes como para el planeta. 

Una oferta de servicios rica y diversa

La transición energética está impulsando una transformación empresarial significativa, con organizaciones de todos los sectores adoptando soluciones tecnológicas verdes e inteligentes a gran escala. Desde sistemas de energía eólica y solar hasta bombas de calor eficientes y estaciones de carga para vehículos eléctricos, las empresas requieren cada vez más soluciones sostenibles para garantizar la continuidad futura de sus operaciones. 

Los modelos PaaS permiten a los fabricantes pasar de ventas unitarias a un enfoque basado en servicios. Esto incluye múltiples puntos de contacto con el cliente a lo largo del ciclo de vida del activo, incluyendo la implementación, el mantenimiento y la renovación del producto. 

Un ejemplo destacado de este enfoque es la colaboración del Aeropuerto de Schiphol con Signify (antes Philips Lighting) para implementar una solución de iluminación circular. Este contrato integral de iluminación como servicio incluye el diseño, la instalación, el mantenimiento, los reemplazos y la gestión sostenible del final de vida útil. El sistema de iluminación conectado permite identificar y reparar fallos de forma inmediata, mejorando la eficiencia y la experiencia del cliente. 

Al adoptar modelos PaaS, los fabricantes obtienen numerosas oportunidades para interactuar con los clientes durante todo el período contractual, fomentando la confianza y la fidelización. En lugar de asumir una inversión inicial elevada, los clientes pagan por el servicio utilizado o por los resultados acordados. Esto genera un ciclo de ventas más dinámico y continuo, reduciendo la dependencia de ventas únicas de productos. 

Cumplimiento de la responsabilidad del productor 

La UE ha implementado varias regulaciones que establecen marcos de Responsabilidad Ampliada del Productor (EPR), exigiendo a los fabricantes gestionar todo el ciclo de vida de sus productos, incluida su eliminación al final de su vida útil. 

Los modelos PaaS son herramientas valiosas para cumplir con los requisitos de EPR. Permiten a los fabricantes conservar la propiedad y realizar el seguimiento de sus activos. Cuando un activo llega al final de su vida útil, se devuelve al fabricante, permitiendo cerrar el ciclo de los materiales y contribuir a una economía circular. Al conservar la propiedad y la responsabilidad, los fabricantes están mejor posicionados para cumplir sus compromisos de sostenibilidad. 

En un mundo cada vez más enfocado en la sostenibilidad y la circularidad, los modelos PaaS no solo tienen sentido desde el punto de vista empresarial, sino que también ayudan a allanar el camino hacia un futuro más verde y resiliente. 

Nuestro edificio, que ya cuenta con la certificación ‘Breeam Very Good’, vinculada a la sostenibilidad y la eficiencia energética, ha obtenido recientemente el sello ‘Well Oro’, certificación centrada en la salud y el bienestar de sus ocupantes.

Río 55 se ha convertido así en el primer parque empresarial de la capital con esta doble certificación.

WELL es la primera certificación mundial para edificios que se centra únicamente en la salud y el bienestar humano. Certifica que el modelo de diseño, construcción exterior e interior de los edificios integra la salud y el bienestar de las personas. Tiene tres categorías, plata, oro y platino.

Los certificadores verifican in situ los impactos del edificio en siete áreas diferentes: aire, agua, iluminación, nutrición, promoción del ejercicio físico, confort y mente.

Las medidas llevadas a cabo para la obtención de la certificación WELL Oro son:

Medidas orientadas a mejorar la calidad del aire interior:

  • Niveles de gas radón en aire alejados de los valores que se consideran peligrosos para la salud.
  • Presencia baja de sustancias volátiles, partículas o gases inorgánicos.
  • Uso de productos con bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles en el interior: pinturas, revestimientos, adhesivos, sellantes, solado, mobiliario y aislamiento.
  • Suministro de un caudal de aire exterior que garantiza una buena calidad del aire interior
  • Filtración del aire exterior introducido en el edificio a través de los filtros de las climatizadoras.
  • Promoción de hábitos saludables para los ocupantes y edificio libre de humo.
  • Buenas prácticas en el mantenimiento del inmueble para evitar el uso de pesticidas y otros productos químicos.

Medidas orientadas a la mejora de la iluminación:

  • Sistemas de alumbrado artificial con nulo o bajo deslumbramiento con respecto a los puestos de trabajo.
  • Acceso a luz natural y vistas directas al exterior por el 95% de los ocupantes de las plantas de oficinas.

Medidas orientadas a mejorar los hábitos nutricionales:

  • Oferta de alimentos naturales e integrales de manera regular a los ocupantes (comedor para el personal y máquinas de vending).

Medidas orientadas al confort:

  • Accesibilidad garantizada al edificio para personas con discapacidad.
  • Niveles de ruido exterior en el inmueble por debajo de 50 dBA
  • Disposición de un sistema de climatización que proporciona unas condiciones de confort adecuadas a los ocupantes

Medidas orientadas a mejorar la calidad del agua:

  • Agua potable de alta calidad en las fuentes de consumo a disposición del usuario

Otros:

  • Espacios exteriores (jardín, terraza) equipados con bancos y otros elementos que favorecen la actividad e interacción de las personas.
  • Dotación de aparcamiento para bicicletas.